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Ahora voy a hablar de una artista muy importante para mí, mi tía abuela Concha Pérez Daza. Fue una artista salmantina que ha realizado numerosos cuadros y ha hecho varias exposiciones de ellos en diferentes lugares; la última exposición fue en el Casino de Salamanca.

 

Tengo un recuerdo de ella, desde que era pequeña, de una persona súper adelantada a su época – de hecho, yo siempre digo que las personas que se dedican al arte en general siempre van un paso por delante del resto – y muy moderna. Su casa era como un taller, donde cada vez que íbamos todos los primos pasábamos el tiempo dibujando y dibujando, nos encantaba ir. A parte de su casa como zona de trabajo, también tenía un taller en Canalejas donde he pasado horas y horas dibujando con ella y donde ella creaba todas sus obras de arte. Muchas de mis primas han sacado esa magia para dibujar y pintar y a día de hoy hacen dibujos dignos de exposición (cosa que a ella le habría encantado ver).

 

Concha Pérez Daza pintaba cuadros de todo tipo, como jarrones con flores, flores, paisajes, desnudos femeninos, calles o lugares que le gustaban, objetos, retratos… pero lo que más le gustaba pintar era paisajes con encinas, tenía devoción por ello.

 

No solo pintaba, sino que también experimentaba con la escultura, sobre todo dando forma a cuerpos de mujeres desnudos (debajo adjuntaré foto de una de esas esculturas)

 

"Soy una enamorada del paisaje. No me canso de buscar nuevos y sugerentes entornos", señala la artista salmantina

             

Era una persona muy creativa, trabajadora, constante y que disfrutaba con lo que hacía. Le encantaba jugar con el arte y se le conocía por su delicadeza, elegancia, sutileza y sensibilidad a la hora de realizar sus cuadros.

 

Siempre recordaré el día de reyes como un día en el que nos regalaba cultura y arte, porque los regalos que siempre hacía eran cuadros o libros, pero siempre pensando en la persona a la que se lo regalaba. También cuando tomamos la comunión cada uno de sus sobrinos nos hacia un retrato, era tradición.

 

No solo le gustaba poner color en sus pinturas, que es algo que se verá cuando ponga algunas de sus obras, si no que le gustaba ponérselo a todo, en la ropa, en el pelo, en las uñas… eso decía mucho de ella y era algo que le caracterizaba mucho, porque decía de ella cómo era como persona.

 

Algunas de sus pinturas que tengo por casa son las siguientes:





















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